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La financiación de proyectos con cargo a los fondos europeos y el nuevo convenio del sector están en la agenda El regreso de las ferias es uno de los grandes deseos.

Como ocurre con tantos sectores de la economía, el colectivo que representa a los fabricantes de cerámica no se atreve a hacer predicciones sobre lo que pueda ocurrir en el 2021. Más aún con noticias inquietantes como la nueva cepa de covid en el Reino Unido. Pero sí detallaron los grandes retos pendientes para acometer desde el 1 de enero.

Uno de ellos tiene que ver con la obligación de la Unión Europea de descarbonizar la industria. Vicente Nomdedeu mencionó la necesidad «de funcionar de manera más limpia, pero no a cualquier precio», ante el riesgo de que la tecnología que sustituya a las emisiones de CO2 procedentes del gas no sea viable para el 2030, o simplemente no exista. Ascer «está en tres proyectos europeos», dijo, para proceder a las transformaciones necesarias.

El tesorero, Francisco Ramos, comentó que las posibles vías pasan por la electrificación de hornos, la captura de CO2, la biomasa o el uso de hidrógeno, «pero de momento son tecnologías poco maduras. Mientras tanto, y ante la dificultad de adaptar nuestro proceso productivo con la tecnología disponible, seguiremos defendiendo la conveniencia del gas natural ante la difícil descarbonización». También defendió la modernización de las plantas de cogeneración, y la ampliación de las retribuciones ante aquellas que han agotado su periodo de vida útil, o que están en la recta final.

Uno de los dirigentes de la patronal, Ismael García Peris, hizo referencia al regreso previsto de las ferias presenciales. Algo que empezaría en mayo con Cevisama, si bien todo está pendiente de una correcta evolución de la pandemia. Las empresas han adaptado su manera de vender con herramientas digitales, pero estas «no pueden sustituir el tacto de los materiales y el trato directo».

Laboral

A finales de este año concluye el vigente convenio colectivo. En circunstancias normales ya estarían en la fase final de negociaciones, pero Vicente Nomdedeu comentó que las primeras conversaciones arrancarán en febrero. La postura inicial de la patronal pasa por recordar que las cuentas de explotación de muchas empresas notarán un fuerte impacto como consecuencia de la pandemia.

Por último, hay un asunto que ya debería estar resuelto, como es el marco de las relaciones comerciales entre el Reino Unido y la Unión Europea. Más allá de que haya unos aranceles del 4% y un aumento de la carga burocrática, un brexit duro «supondrá que los británicos podrán tener tratos con países como China e India», ya que dentro de un tiempo dejarán de tener efecto las normas antidúmping vigentes en la Unión Europea.

Noticia extraída de «El Periódico del Azulejo» – Enlace a noticia original.

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